Por: Adhemir Cavero Chavera

Corre Gómez y nadie lo puede parar. Sí, ese mismo Alexi que es resistido por la hinchada, es alabado por los periodistas argentinos a cargo de la transmisión y tienen razón. Le sale todo: los piques, enganches, centros y huachas. Hasta que le llega el momento de gracia: el gol. Carrera en diagonal y sablazo cruzado. En 14 minutos la "U" está arriba en Paraguay ante un Capiatá que luce lento en defensa.

Avanza Manicero, pide y reparte. Se perfila y remata al arco. Es el eje, el conductor. De sus pies nacen las habilitaciones hacia Estrada y Gómez. Habilita a Rengifo y también se da maña para hacer daño. Es un crack. De pronto con el 2-0 arriba - el más engañoso de los resultados - llegó la `sobradera´que nada tiene que hacer con nosotros los peruanos y descuentan los paraguayos. Universitario sufre cada llegada. Hasta que llega un contragolpe. El mismo Manicero lanza largo para Tejada, el panameño aguanta, frena y espera la llegada del argentino que la pisa y la clava para asegurar la victoria.

Cáceda está metido el partido. Su uniforme verde lo mimetiza con el campo de juego. Recomendación de los expertos: el arquero no debe ser un punto visible para los rivales. Unos creen en ello, otros no, sin embargo para el yerno del Puma, es su cábala. Es así que cuando ya parece vencido, saca una mano de último recurso que evita el descuento terminado el primer tiempo. Corta centros, el arma por excelencia de los guaraníes. Saca rápido, inicia ataques y cuando ya no tiene nada que hacer, aparecen salvadores Aguirre y Galliquio.

El descuento llega, pero no hace mella. Hay confianza en los compañeros.

Galliquio pelea. Le dicen Tyson y lo demuestra. Fuerte para el choque y preciso en las salidas, su experiencia se hace sentir. Es apoyo para el resto de la defensa. No faltan sus cruces temerarios que generan tumultos, pero sale de la situación y sigue firme. Cuando descuenta Capiatá, se multiplica y cierra.

Mudo, pero sobrio. Alberto Rodriguez, pesó en la zaga. Hace cortinas, no la revienta, sale jugando. Aguanta. Sabe que su labor es sacrificada y que es momento para demostrar de que está hecho y confirmas por qué hay una fila larga de equipos en Sudamérica que lo quiere.

Hay 3 en la banca que cuando eran jugadores, armaban la fiesta y celebran. Uno con experiencia, el otro con un título de entrenador en Argentina, otro de perfil bajo que ya tiene experiencia en menores.

Criticados por muchos, se la jugaron con la oncena que mandaron a la cancha y al final, los minutos le dan la razón.

Acaba el juego, Universitario tiene la llave casi asegurada.