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SENTIDO DE UBICACIÓN

Federico Nicosia, arquero del ascendido Cantolao vive el día a día, sin ansiedad y con los pies sobre la tierra. 

Publicado: 2017-02-08

Por: Adhemir Cavero Chavera

Para ser arquero hay muchos requisitos: personalidad, agilidad pero sobretodo, ubicación. En el puesto más difícil y el de mayor exposición a la crítica, Federico Nicosia ha demostrado en el fútbol peruano, toda su valía. 

Campeón en Segunda y con muchas aspiraciones a esta su vuelta a la primera división, el meta no se desubica y vive el presente con mesura. 



-El haber tumbado a varios grandes en la Segunda, les dio confianza para debutar con buen pie en el Torneo de verano contra Melgar

-Si, más que nada porque era una parada complicada contra uno de los mejores planteles del fútbol peruano, un equipo que viene consiguiendo resultados en base a rendimiento porque hace varios años están juntos. Nuestro equipo se mostró sólido e intentó jugar y con opciones hasta para ganarlo, solo nos faltó un poco más de fortuna. Por el resultado y lo que el equipo dio, es un muy buen debut. Se mantuvo la base del año pasado. Los chicos que vinieron lo están haciendo bien, desde lo humano y futbolístico. Todo lo del año pasado sirvió como experiencia, nos conocemos más y esto se ve reflejado. Sabemos que logramos algo importante juntos y con todos comprometidos, obviamente todo se hace más fácil.


-¿Como fue el trabajo previo para el torneo, más allá de la preparación para el partido en Arequipa?

-Siempre se ve videos el día anterior al partido. Uno ve fútbol, los partidos se televisan así que hoy en día es más fácil, uno ya tiene una idea de a quien van a enfrentar. Toda la preparación fue en base a lo que sabemos que podemos hacer. Justamente, nuestro fuerte el año pasado fue el salir a jugar de igual a igual en todos lados y el otro día contra Melgar lo intentamos. Nos hubiese gustado por ahí, tener un poco más de dominio, pero hay que ser concientes que Melgar es un equipo de nivel, con un buen técnico y encima la altura. Eso juega también. Para nosotros todas van a ser finales. Esto es largo, hay que ser constantes. 


-A tu llegada a Cantolao, ¿cuáles eran tus expectativas y las de esta temporada?
-Hacer el mejor torneo posible uno siempre quiere pelear arriba y esta idea se fue consolidando al ver como estaba el grupo, los jugadores que habían, el equipo como se entendía en la cancha y como estaba comprometido con lo que el `profe´ quería. Fue un camino duro, pero el mérito fue mantenernos firmes y convencidos de lo que queríamos. Entiendo el fútbol como un deporte de conjunto en el que a larga hay beneficios individuales, pero lo importante es que al plantel le vaya bien. Mi objetivo es seguir mejorando mi nivel partido a partido, corrigiendo cosas. Siempre uno tiene como ambición en lo personal, sumar cosas positivas a su carrera.
-¿Cuál es el partido que más recuerdas de la temporada pasada y por qué?
-El de Cienciano, por el marco, porque no se nos tenía fe. En la interna nuestra sabíamos que íbamos a lograr algo importante, pero no se nos tenía como candidato. Fue el golpe para ponernos ahí arriba. Creo que tanto ese partido como la final, obviamente. Fueron dos encuentros que tuvieron una connotación importante donde el equipo estuvo muy decidido, con mucha personalidad y lo sacó adelante. 
-La temporada anterior remarcabas que el apoyo de la gente de Barranca fue básico. Fue testigo de su evolución, los siguió e identificó con su juego. ¿Cómo tomaste que se esta gente se vea `privada´, por así decirlo, de ser parte de la celebración del ascenso?
-Mirá, la gente no se vio privada. Podían ir al estadio, pero la distancia ya era un condicionante. Las razones por las cuales se modificó el estadio fue por cuestiones de seguridad. Me pareció una decisión lógica. Todo lo contrario, estamos muy contentos de que la gente de Barranca nos haya apoyado y haberles regalado una muy buena campaña. Ellos son parte de esto y ese ida y vuelta (feedback) fue premiado a la larga con el título.
-Cuéntame brevemente tu trayectoría
-Hice inferiores en Rosario Central y Newell´s Old Boys. Participé de las selecciones juveniles sub 15 y sub 17, posteriormente me fuí a Italia, al Livorno. Volví a mi país a jugar por Atlético Tucumán, Central de Córdoba de Rosario. Aquí en Perú estuve en Sportivo Huracán de Arequipa, San Simón de Moquegua, Unión Huaral y ahora, Cantolao. 
-La primera imágen que tengo de referencia tuya, fue un partido que le ganaron a `Muni´ en Villa el Salvador, con Sportivo Huracán, tu primer equipo en Perú. ¿Qué recuerdos de aquella jornada?.
-Ese partido fue lindo. Emocionante porque lo dimos vuelta sobre la hora. 
-Las comparaciones son odiosas, pero si tuvieras que hacerlo con Cantolao en relación a algún cuadro de Argentina, ¿cuál sería?

-Es muy difícil, pues si bien Cantolao es una academia que ha formado muchos jugadores y como institución se ha ganado un lugar dentro del fútbol, tiene una corta historia. Se me hace complicado, la verdad. Lo que si te puedo decir es que se trata de una institución que intenta hacer las cosas bien, es muy seria. No es casualidad que en un año haya ascendido a Segunda y el siguiente a Primera. Se busca seguir ese camino. Mantener la base del año pasado significa que (las cabezas) no perdieron la cabeza ni se desesperaron y está en nosotros toda esa confianza, devolverla. Estoy contento de ser parte de Cantolao y me siento muy comprometido.


-Eso se suma al objetivo de clasificar a alguna para mostrarse aún más...

-Es muy prematuro pensar en eso, totalmente apresurado. No tiene sentido. Las copas se definen a fin de temporada. Apuntamos al fin de semana sacar un buen resultado, que las cosas se vayan dando y nosotros mejorar en funcionamiento, que seamos cada vez más sólidos y ya el correr del campeonato nos irá marcando para qué estamos.


-Hablando del funcionamiento, la palabra intensidad está instaladísima en Cantolao. Lo repite Silvestri desde el banco, lo reafirman los críticos. Es una de las fortalezas de Cantolao el toque a ras del piso, el pase rápido de la defensa al ataque.
-Todo el grupo está convencido de que esa es la forma. Entendemos que esa es la manera correcta de jugar al fútbol. Silvestri nos pida que tengamos una buena circulación y cuando no se tiene la pelota, ser compacto y agresivo. Ahí está la clave: en el compromiso del grupo. Todos quieren participar del juego. Todos nos sacrificamos para conseguir el resultado. 
-Como dicta el fútbol para los arqueros modernos, ¿se te acomoda jugar con los pies?.

-Es algo que me gusta y lo intento perfeccionar permanentemente.


Así se despidió Nicosia. Señalando que no tiene un referente en particular, más que ver fútbol y más fútbol. Allí parado en su hábitat, el arco, espera estar tan firme como sus respuestas, con mucho sentido de ubicación, como todo buen arquero.


Escrito por

Javier Adhemir Cavero Chavera

Escribo cuando estoy inspirado, me inspiro cuando escribo.


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