reconoce sus orígenes

EL BALLET LLEGÓ A RUSIA

Brasil, altamente inspirado, alcanzó su clasificación al próximo mundial y todo lo que quiere es bailar. 

Publicado: 2017-03-29

Por: Adhemir Cavero Chavera

Como olvidar aquella imagen dramática en tanda de penales. La final en los juegos olímpicos de los cuales fueron anfitriones, resultó infartante para el pueblo auriverde. Encima, el solo hecho de ver esas benditas (o malditas, según la óptica brasileña) camisetas alemanas, les hizo vivir momentos de alta tensión. Sin embargo, a los del país de la zamba ya les tocaba reir. El ganar algo era una necesidad, para recuperar la fe de sus hinchas y sobretodo la que ellos habían perdido tras esa mancha histórica del 7-1 en contra.

La postal más lacrimógena que ví en un partido de fútbol, fue aquella. No hay duda. Neymar parándose frente a la pelota y la gente rogando que esa bola entre en el disparo decisivo de la tanda de penales, era para conmover hasta a Terminator. Luego del llanto desmedido al gestar el oro olímpico, todo cambió ( o volvió a ser como antes). Brasil hoy tiene orden y progreso en el campo de juego. Sus salidas son claras y por los pies de sus jugadores la pelota se siente tratada como si fuera una reina.

NEYMAR DE EMOCIONES

Lo único malo es que los partidos de los brasileños se transmiten a la misma hora (no comprendo el criterio), pero la magia de la piratería nos permite seguirlos vía redes sociales. Y lo que se vio ante Paraguay fue clase pura. Magia ya no (esta no existe, es solo una ilusión a los ojos del ser humano) sino maestría. Ver como el astro del Barcelona pasa la mitad de la cancha por un espacio tan pequeño como el que tenemos los limeños para subir al Metropolitano. Vibrar con cada toque de Coutinho y quedarse lelos con la definición de Marcelo, pues son un espectáculo impagable y que le otorgan a la "canarihna" el rótulo de eternos reyes del fútbol.

El ballet en Rusia es toda una tradición, sus escuelas tienen la mejor técnica de baile, coreografía y sus bailarines son universales. Sin embargo, desde Sudamérica, llega a sus tierras uno igual de bueno. Lleno de inventiva, movimientos increíbles y que hace gritar de emoción a los aficionados cada vez que entra a la cancha, su escenario.

Brasil está de vuelta y todo lo que quiere es bailar y disfrutar, hasta el final. 


Escrito por

Javier Adhemir Cavero Chavera

Escribo cuando estoy inspirado, me inspiro cuando escribo.


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